Traducción:海奥華預言

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Esta es una nación maldita. Los chinos hicieron la peor y más grave elección en un momento crítico de cambio de los tiempos y de la historia del desarrollo nacional, por lo que toda la nación cayó en el abismo del desastre irreversible.

El gobierno totalitario del PCCh durante más de 70 años ha transformado toda China hasta hacerla irreconocible. El entorno natural, el aire, el agua, la tierra y otros recursos naturales han sido gravemente contaminados y dañados, dejando atrás un país plagado de agujeros para las generaciones futuras. El veneno para el espíritu humanista de toda la nación china no tiene precedentes.

Todos los seres vivos en el PCCh – los compatriotas en el país han sido básicamente abandonados, tratando de sobrevivir en las grietas, reglas tácitas de todos los ámbitos de la vida, diciendo palabras insinceras todos los días, falsas y vacías en todas partes. Nunca digas la verdad en el Partido Comunista de China, o perderás tu trabajo y serás silenciado, o serás condenado a prisión, o incluso puedes ser silenciado.

La gente del país amurallado está completamente castrada de generación en generación, espiritual, psicológica y mentalmente, y los que están despiertos están sufriendo, o están demasiado enfermos mental e internamente para darse cuenta.

El lavado de cerebro comienza desde una edad temprana, y la naturaleza humana que se educa está distorsionada, como los muertos vivientes del mundo, y no es diferente del infierno.

El egoísmo, la indiferencia, la ignorancia, la falta de suerte, la lucha, la insolidaridad, la falta de moral pública y la insensibilidad del pueblo chino son evidentes en todos los aspectos de la sociedad.

Es el fenómeno más terrible y extraño que la gente esté ciega y acostumbrada a todas estas cosas cuando ve y oye cosas que no son justas, no son equitativas y no son humanas.

Hasta el día de hoy, el PCCh ha propagado el virus por todo el mundo, y luego lo ha vuelto a envenenar con la vacuna venenosa, bloqueando y aislando la ciudad, y nadie se ha salvado. El pueblo no conoce la naturaleza de la razón, y no sabe cómo resistir. ¡Qué tristeza! Un país no es un país, y la gente no es tan buena como los cerdos y los perros.

El PCCh es la causa de todos estos desastres y el principal culpable.

La situación actual en China está llena de impotencia y represión, y no hay libertad de la que hablar, ni siquiera la libertad de expresión básica. Bajo el PCCh, decir la verdad tiene el mismo precio que decir mentiras en un tribunal estadounidense. El PCCh nunca resuelve los problemas, sólo los plantea la gente. El PCCh nunca dará una explicación al pueblo, sólo le dará un trozo de cinta, y el control de la palabra no tiene precedentes.

No faltan buenas personas en China, pero a la mayoría les han lavado el cerebro durante demasiado tiempo, les han envenenado demasiado profundamente. Han perdido la capacidad de pensar de forma independiente. No tienen la capacidad de pensar con sentido común, siguen ciegamente a la multitud, e incluso no tienen la capacidad básica de expresar sus emociones.

Espero que nuestros compatriotas despierten pronto y dejen de sufrir este interminable desastre sin ninguna intención de despertar y luchar, sin saber preguntar por qué, sin saber buscar la verdad, pedir cuentas al gobierno y luchar por sus derechos e intereses como seres humanos y sus familias.

Despierten, dejen de ser tan indiferentes, despierten y dejen toda su cobardía. Las palabras del “Sueño con cadenas de hierro” del Sr. Guo todavía resuenan en nuestros oídos, y cada frase atraviesa mi corazón.

La esclavización del pueblo chino por parte del PCCh durante tantos años es una historia de sangre y lágrimas que no se puede borrar, pero el pueblo llano está enfermo de muerte sin saberlo, viviendo en la ilusión de un tiempo de paz.

Muchas vidas han sido aniquiladas, ni siquiera un número. Cada vez que pienso en ellas, me siento extremadamente dolorido por dentro, y más a menudo me siento impotente, resentido e impotente.

El Sr. Guo y el Movimiento de Denunciantes nos dan esperanza, un atisbo de luz y de futuro.

Una nación verdaderamente civilizada tiene que ser constantemente autocrítica y superarse a sí misma. Desde la persona más pequeña hasta el país más grande, una nación debe aprender a autoreflexionarse, tener el valor de afrontar los problemas, tener la determinación y la capacidad de admitir los errores y corregirlos, recordar la historia y no olvidar las heridas y los desastres. Sólo aprendiendo de las profundas lecciones del ayer podremos estar mejor equipados para el presente y crear un futuro mejor.    

Fuentes de información: https://gnewsapp.com/post/p2486629/

Subida por la editora: Eric Kim