El Despertar del Lavado de Cerebro

La primera tarea de mi hijo en su primer día de regreso a la escuela fue recoger los libros de textos oficiales de este año.  “Papá ven, ya tengo los nuevos libros. Vamos a revisar el contenido y sacar los gusanos como los pájaros carpinteros.  Como me imaginaba,  en un ratito mi hijo ya dio un vistazo a todo el libro y sacó sus conclusiones de las grandes enseñanzas que pretende introducir a los muchachos y me dijo:  “ya saqué los gusanos, y estos capítulos son de puro adoctrinamiento, artículos de  lavado de cerebro.”

Para analizar este texto oficial al inicio de cada semestre, editado por el Ministerio de Educación y publicado por el editorial popular del gobierno, mi hijo ya sabe cómo revisar casi por regla que hice para él,  tiene ya  la técnica y mucha experiencia en seguirla para distinguir  lo que  está bien de las materias y lo que es  de lavado de cerebro.  Cada vez que descubrimos los temas aquellos que aparentemente van muy acorde a la cultura, pero en el fondo trae el contenido torcido, mi hijo siempre termina estallando en  un orgullo  por su logros. 

Siempre traigo las preocupaciones por  ver que mi hijo está su regido en  esta  educación oficial  días  tras días —-hijo, no te sientes el dolor y tormento  por descubrir la realidad de estas cosas? Siendo un padre totalmente normal del mundo, por un lado deseo que sobresalga mi hijo, claro, no tanto con  la excelencia por  las altas  calificaciones,  por ser  el número uno ó dos del salón, por lo memos no se quede al final de la lista.  Sin embargo, al contarle la realidad de estas  cosas a mi hijo, a veces siento que estoy dando una espada  con doble filo: por un lado ayudo a mi hijo a pensar para saber los daños que conlleva los artículos plagado del lavado de cerebro.  Por el otro, le llegaría dañar esa alma tan tierna e inocente., que termine provocando su distracción y finalmente le llene una sombra en su corazón para siempre, acabando en odiar la escuela, dando el carpetazo a los estudio. Siento adulto, yo tengo la. Manera de  tratar  de tranquilizar mi espíritu ante las contrariedades, ¿Pero, mi hijo podría hacer lo mismo? si no  lo logra hacer como lo hago yo, no le estoy lastimando?

Con el tiempo he aprendido a relajarme, a aflojar las tensiones. Sin embargo, en el crecimiento de mi hijo no percibo estos fenómenos. Contrariamente, veo la autoestima en él, inclusive se vuelve más travieso, esa travesura de un niño con la autoestima de un adulto, que toma su iniciativa a  señalarme a mi donde están los puntos de lavado de cerebro. Con frecuencia me cuenta a la salida de la escuela que cómo les hizo el maestro ese día el lavado de cerebro en las clases.  Por dentro, me  siento muy contento, pero por fuera tengo que advertirle: “No cantes victoria todavía, hijo. No sabes  como te lava el cerebro el Comunista. No basta con que sepas lo que es  el lavado de cerebro, hay ocasiones no quieren que  creas tu  sus disparates, si no, hacerte de no creer en nada que acabas siendo un incrédulo, sin convicción, sin ese deseo de buscar la verdad, la convicción, la sinceridad que buscan normalmente los jóvenes, en  tener valor y deseo.  Así logra su malicioso propósito.” Después de esta pequeña advertencia, mi hijo mostró con desánimo, y se puso muy pensativo y me preguntó: “papá, entonces, ¿Qué debo hacer? A poco que no puedes librarte de este destino sabiendo que te está haciendo el lavado de cerebro?

Le dije que no hay opción.  Viviendo en este sistema de lavado de cerebro montado por el PCCh,  cualquier persona en China ya lleva toda su vida sumergida totalmente en este proceso de manera completa, absoluta, sistemática, en todos los niveles y desde  todos los ángulos. No vayas a creer que si no recibas la educación de los comunistas ya podrías escaparte de este lavado de cerebro del PCCh.  La gente que ha abandonado los estudios desde chiquito, entra a la sociedad aceptando consciente y voluntariamente esta lógica de pensar y de actuar, que es equiparable a aquellos que han educado por medio de este sistema de lavado de cerebro. Tengo yo miles de ejemplos de estos casos. Un ciudadano ordinario que vive en esta tierra, a través de su contacto con la sociedad, de manera consciente o inconsciente, está influenciado invariablemente por la gente que le rodea, y  termina siendo sometido a un lavado de cerebro.

Mi hijo me preguntó:  entonces ¿no puedo yo conservar mi propio pensamiento, sin que sea influenciado lo menos posible? Le contesté: “Lo veo difícil, hijo”.

A continuación le di mis puntos de vista: primero, el deseo de encontrar la seguridad psicológica es un comportamiento normal  de la gente común. A nadie le gusta vivir en la sombra de la incertidumbre del futuro. Al escoger la libertad de pensar implica  poner la raya ante el resto de la gente normal, o la gente con ideas confusas.  Aunque tal división no significa un rompimiento o una separación definitiva, sino, es un rechazo a regresar al pasado, como  decirle el adiós a la mezquindad. Al fin y al cabo el hombre es un ser social.  Aunque no quieras rozar con la gente mezquina, pero, tus padres, hermanos, hermanas, esposo o esposa, hijos e hijas, podrían caer dentro de esta multitud de gente mezquina, vas a poder estar bien sin ellos?

En segundo lugar, en China, una persona que piensa es una  persona excepcional. Es considerada una persona heterogénea. Cuando más conocimiento, sabiduría, pensamiento que tengas, más connotado, más ingenuo que seas, más heterogéneo te consideran. Aparentemente te respetan, en el fondo quieren estar lejos de ti. Con el tiempo terminas convirtiendo en una persona rara. No porque no quieres ser una persona así, si no estando tu parado, los demás se mantienen tres pasos de ti. Pronto, estás ya solo. Mira lo que te puede traer la excelencia. Lo que pretendes es alejarte de la mediocridad, no tanto porque quieres guardar la excelencia. Te pregunto, ¿Qué sentido tendría cuando una persona es  excelente pero rechazada por el resto la  gente?”

El tercer punto, En esta tierra de China puedes ser lo que sea, menos ser un hombre con ideal, un hombre sobresaliente. Al tener ideal ya es cometer a un pecado original en los ojos del PCCh. Todo el mundo  funciona con las reglas tácitas voluntariamente. Si llegara un imprudente al círculo de gente, todos cierran los ojos, tapan los oídos pretendiendo que este  imprudente sea una bola de aire, como si no existiera. Si no crees, nada más veas el grupo de mis amigos y te das cuenta. Cuando saco mis fotos, o las fotos de uds., me invitan a comer, a jugar el fútbol, a ir de excursiones juntos, a leer mis tuits, y a apreciar todo sin cesar.  Pero el día que saco un escrito con algo de fundamento filosófico, con  ideal,  nadie lee, nadie opina, nadie critica. Así que  tener un ideal en China es prácticamente algo de lujo. No cualquiera se atreve a poseerlo y menos para presumir.  Si pisas este terreno prohibido, y provocas el enojo de “Dios” , prepárate para recibir tu merecido castigo.  Y nunca  vendrá ni un amigo a visitarte.

Al terminar de escuchar mis comentarios, mi hijo sacudió su cabecita y me dijo: “ papá, ya no aguanto todo esto, mejor vamos a vivir en otro país.”

Le respondí: “ya he pensado este asunto de la migración al extranjero.  Te voy a decir algo que es muy desalentador.  Desafortunadamente donde hay chinos, hay penetración y corrosión del PCCh en este mundo. No hay tal cosa que se llama tierra segura y limpia. Las filtraciones del PCCh está por todos lados, y a todas horas. Está como el virus que sufrimos hoy que penetra a todos los rincones, y no vas a poder evitar escondiéndote. Nuestro amigo Miles Guo ya nos dijo que mientras existe el PCCh, no hay lugar seguro para los hombres. No importa en qué parte del mundo estés, te va a llegar el comunismo como  el virus expandiendo desenfrenadamente.  Desde que nació el comunismo hace 100 años, su objetivo es llegar izar su bandera roja en todos los rincones del mundo. Si en los años que me queda de mi vida sin poder extinguir el dominio del comunismo, no habrá un rincón seguro para nosotros para instalar nuestra familia con paz y tranquilidad.

Me dijo mi hijo después:  “estos son tus ideas  propias y  tu experiencia personal, verdad?”

Contesté: “por supuesto, hijo.”

Me preguntó mi hijo: “por qué eres tan valiente y firme para seguir este camino trazado con tanta precisión?”   Le dije: “Estoy  seguro que no tuve esta conciencia clara ni la valentía desde un comienzo. Mi transformación tuvo sus pasos y momentos oportunos. Antes, también  fui muy cobarde, me daba vergüenza  ante la gente y fui todo un hombre temeroso por las cosas. No me atrevía a expresarme delante de la gente. Menos levantar dudas y discutir.  En una palabra, no fue papá un hombre lleno de autoestima. Y seguía preguntando mi hijo: “entonces, ¿cómo llegaste a emprender un camino tan diferente de antes?

Esta pregunta me hizo pensar. Ya llevo cuatro años participando en este camino de Revolución Exposé, ¿cómo llegué a emprender voluntariamente este camino sin mirar hacia  atrás? Ya es hora de hacer mi reflexión y sacar la conclusión. Lo hice no solo por mi, si no por mis hijos , por las generaciones venideras, por los demás.  Hay un viejo dicho en China “concientizarte para poder concientizar a los demás”. En otras palabras, es pasar la experiencia a los demás con un bonito dicho: “ligar tu tesoro hilando los demás con una aguja dorada”. No tengo esa aguja dorada, pero si tengo valor, tengo ideal y tengo ese sentido de responsabilidad.  Espero que mi experiencia le sirva como ejemplo para los demás. Espero poder ver en mi alma esa sombra de tu despertar y tu voluntad, de encontrar tu propia salvación, de trascender tu espíritu.  Si con esto logre yo a despertar unos cuantos indecisos, ya valió la pena hacer este escrito que no es de  gran valor literario.

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